Vitamine K2 (ménaquinone) : bienfaits, rôle, aliments et précautions

Vitamina K2 (menaquinona): beneficios, función, alimentos y precauciones

La vitamina K2 ha sido durante mucho tiempo ignorada y asimilada a la vitamina K1. La mejor prueba de ello es que todavía no existe una recomendación oficial específica sobre su ingesta diaria.

Hoy en día, la vitamina K2 (o menaquinona) despierta un creciente interés científico por sus beneficios específicos. Ambas vitaminas K son liposolubles, que es su principal característica común, pero sus funciones, sus fuentes alimentarias y su biodisponibilidad difieren considerablemente.

La vitamina K2 desempeña un papel fundamental en el metabolismo del calcio, con importantes implicaciones para la salud ósea y cardiovascular.

En este artículo repasamos los conocimientos científicos actuales sobre la vitamina K2, sus mecanismos de acción y, en particular, la forma MK-7, reconocida por su elevada biodisponibilidad y su actividad en el organismo.

Revisado y validado por Pascal Charpentier, ingeniero en micronutrición — actualizado el 29/06/2026

El papel de la vitamina K2 en el organismo

La acción de la vitamina K2 sobre el metabolismo del calcio es fundamental y complementaria a la de la vitamina D. Contribuye a dirigir la fijación del calcio hacia los huesos y no hacia las arterias. Por ello, desempeña un papel importante en la salud ósea y cardiovascular.

 

1. Vitamina K2 y salud ósea

La osteoporosis afecta a millones de personas en todo el mundo, y la vitamina K2 es un factor importante, aunque a menudo ignorado, en la salud ósea.

Algunos ensayos clínicos muestran que la suplementación con vitamina K2 puede aumentar significativamente la densidad mineral ósea y reducir el riesgo de fracturas vertebrales.

Un metaanálisis publicado en Osteoporosis International (Fang et al., 2012), que reunió 19 estudios aleatorizados, concluyó que la vitamina K2 reducía el riesgo de fracturas vertebrales en un 60 %, de fracturas de cadera en un 77 % y de fracturas no vertebrales en un 81 % en mujeres japonesas posmenopáusicas.

Estas observaciones son coherentes con la acción de la vitamina K2 sobre la fijación del calcio en los huesos.

 

2. Salud cardiovascular: la importancia de la vitamina K2

Limitar los depósitos de calcio en las arterias es importante para preservar la salud cardiovascular.

Cuando el calcio se acumula en las paredes de los vasos sanguíneos, estos pierden progresivamente su elasticidad, su diámetro puede reducirse y la presión arterial puede aumentar.

La vitamina K2 contribuye a limitar este fenómeno al activar la proteína MGP (Matrix Gla Protein), un potente inhibidor de la calcificación vascular.

Una vez activada, la MGP ayuda a impedir que el calcio se deposite en las arterias y favorece su utilización en el tejido óseo.

La vitamina K2 actúa así de forma complementaria a la vitamina D, que favorece la absorción del calcio pero no controla por sí sola su distribución en el organismo.

Esta acción está respaldada, entre otros trabajos, por el estudio de Rotterdam [2], realizado con más de 4.800 personas seguidas durante 10 años.

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Vitamina K2: ¿cuáles son sus interacciones y precauciones?

La vitamina K2 está contraindicada en personas tratadas con anticoagulantes antagonistas de la vitamina K (AVK), como la warfarina, ya que puede modificar su eficacia.
Por tanto, cualquier suplementación debe consultarse previamente con el médico que haya prescrito el tratamiento.

Fuera de esta situación particular, la vitamina K2 presenta un buen perfil de seguridad. A diferencia de un exceso de vitamina D3, no aumenta directamente los niveles de calcio en sangre (hipercalcemia), sino que participa en una mejor utilización y distribución del calcio en el organismo.

¿Qué alimentos son más ricos en vitamina K2?

La vitamina K2 es mucho menos abundante en la alimentación occidental que la vitamina K1.

Se produce principalmente mediante fermentación bacteriana, lo que explica que los alimentos fermentados se encuentren entre sus mejores fuentes y que las dietas occidentales, generalmente pobres en este tipo de alimentos, aporten cantidades más reducidas.

También hay que distinguir las diferentes formas moleculares presentes según el alimento:

  • Los productos de origen animal aportan principalmente MK-4 (una forma con una vida media corta, es decir, que permanece menos tiempo en el plasma).

  • Los alimentos fermentados aportan especialmente MK-7, una forma con una vida media más larga y una elevada biodisponibilidad.

Alimento

Contenido en K2 (µg/100 g)

Forma principal

Observación

Natto (soja fermentada japonesa)

800–1.000

MK-7

Contenido muy elevado y forma altamente biodisponible

Quesos

20–80

MK-7 + MK-8/9

Contenido variable según el tipo de maduración

Hígado de ave

30–50

MK-4

Forma con una vida media corta

Yema de huevo

15–25

MK-4

Forma con una vida media corta

Mantequilla

10–20

MK-4

Forma con una vida media corta

Chucrut

4–10

MK-7

Bajo contenido en MK-7

 

¿Cuáles son las necesidades diarias de vitamina K2?

Las necesidades de vitamina K2 se estiman entre 90 y 180 µg al día, dependiendo de las poblaciones estudiadas y de los objetivos relacionados con la salud ósea y cardiovascular.

Sin embargo, puede resultar difícil alcanzar estas cantidades únicamente a través de la alimentación.

En la práctica, el natto, un alimento tradicional japonés obtenido mediante la fermentación de la soja, es una de las pocas fuentes naturalmente muy ricas en vitamina K2 (MK-7).

Como su consumo sigue siendo poco habitual en Europa, la ingesta alimentaria de vitamina K2 puede ser limitada.

Por ello, la suplementación con vitamina K2 (MK-7) puede ser una opción interesante, especialmente cuando se combina con vitamina D3, con el objetivo de favorecer una correcta utilización del calcio por parte del organismo.

Vitamina K2 y K1: ¿cuáles son sus diferencias y funciones?

Vitamina K1 (filoquinona): principalmente para la coagulación

La vitamina K1 contribuye principalmente a una coagulación sanguínea normal. Activa en el hígado varias proteínas indispensables para la formación del coágulo, entre ellas determinados factores de coagulación. Cuando el aporte de vitamina K1 es insuficiente, la coagulación puede verse alterada, lo que puede aumentar el riesgo de sangrado.

También conocida como filoquinona, la vitamina K1 es principalmente de origen vegetal. Se encuentra sobre todo en verduras de hoja verde, como las espinacas, la col kale, las acelgas o el brócoli.

Vitamina K2 (menaquinona): importante para la correcta utilización del calcio

La vitamina K2 engloba una familia de moléculas denominadas menaquinonas, con variantes que van de MK-4 a MK-13.

Interviene principalmente en el metabolismo del calcio y contribuye a dirigirlo hacia los huesos.

La vitamina K2 es un cofactor necesario para la activación de las proteínas Gla, entre las que destacan dos por su papel fundamental:

  • La osteocalcina (OC): proteína sintetizada por las células óseas (osteoblastos), cuya activación dependiente de la vitamina K permite su unión al calcio en el tejido óseo.

  • La Matrix Gla Protein (MGP): proteína inhibidora de la calcificación vascular que necesita vitamina K para activarse y contribuir a limitar los depósitos de calcio en las paredes arteriales.

Conclusión

La vitamina K2 es un micronutriente cuyo papel ha sido durante mucho tiempo menos conocido. Al participar en la correcta utilización del calcio en los huesos y en la activación de proteínas implicadas en la regulación de la calcificación vascular, desempeña una función complementaria a la de la vitamina D que está ampliamente estudiada.

Las dietas occidentales suelen contener pocos alimentos fermentados ricos en vitamina K2. Por ello, una suplementación específica con vitamina K2, especialmente en forma de MK-7, puede considerarse en determinadas situaciones, en particular para acompañar el mantenimiento de la salud ósea y cardiovascular en adultos.

La vitamina K2 MK-7 está presente en varias fórmulas de Argalys (Multivitaminas, Multikid, Calcio, D3 y vitamina K2), en las que se combina con cofactores seleccionados para optimizar su formulación.

 


 

Referencias científicas

  1. Vermeer C. et al. (2004). Beyond deficiency: potential benefits of increased intakes of vitamin K for bone and vascular health. European Journal of Nutrition, 43(6), 325–335.

  2. Geleijnse J.M. et al. (2004). Dietary intake of menaquinone is associated with a reduced risk of coronary heart disease: the Rotterdam Study. Journal of Nutrition, 134(11), 3100–3105.

  3. Schurgers L.J. et al. (2007). Vitamin K-containing dietary supplements: comparison of synthetic vitamin K1 and natto-derived menaquinone-7. Blood, 109(8), 3279–3283.

  4. Fang Y. et al. (2012). Effect of vitamin K on bone mineral density: a meta-analysis of randomized controlled trials. Journal of Bone and Mineral Research, 27(9), 1932–1942.

  5. Knapen M.H. et al. (2013). Three-year low-dose menaquinone-7 supplementation helps decrease bone loss in healthy postmenopausal women. Osteoporosis International, 24(9), 2499–2507.

  6. Szulc P. et al. (1996). Serum undercarboxylated osteocalcin is a marker of the risk of hip fracture in elderly women. Journal of Clinical Investigation, 91(4), 1769–1774.

  7. EFSA Panel on Dietetic Products (2017). Safety of menaquinone-7 as a novel food pursuant to Regulation (EC) No 258/97. EFSA Journal, 15(5).

 


 

 

Vitamina K2: tus preguntas, nuestras respuestas

Sí, esta combinación se considera especialmente interesante en micronutrición. La vitamina D3 favorece la absorción intestinal del calcio, pero no controla por sí sola su distribución en el organismo. La vitamina K2 interviene precisamente en este proceso: activa proteínas implicadas en la utilización del calcio por el tejido óseo y en la regulación de la calcificación vascular. Ambas vitaminas actúan, por tanto, de forma complementaria: una favorece la absorción del calcio y la otra participa en su correcta utilización y distribución en el organismo. Esta asociación resulta especialmente interesante en personas que toman vitamina D3 de forma prolongada.

Como la vitamina K2 es liposoluble, se absorbe mejor cuando se toma durante una comida que contenga grasas. Por ello, el almuerzo o la cena son momentos especialmente adecuados. Si también tomas vitamina D3 —una combinación recomendada—, ambas pueden tomarse juntas durante la misma comida, ya que comparten un mecanismo de absorción similar. Como ocurre con todos los complementos de acción progresiva, la regularidad de la toma diaria es más importante que el momento exacto del día.

Sí, y es precisamente uno de los contextos en los que sus beneficios están mejor documentados. La disminución de los estrógenos durante la menopausia acelera la pérdida de masa ósea y aumenta significativamente el riesgo de osteoporosis y fracturas. Un metaanálisis publicado en Osteoporosis International, que reunió 19 estudios aleatorizados, mostró que la vitamina K2 reducía en un 60 % el riesgo de fracturas vertebrales en mujeres posmenopáusicas, además de mejorar la densidad mineral ósea. Al mismo tiempo, dado que el riesgo cardiovascular aumenta después de la menopausia, la acción de la vitamina K2 sobre la calcificación arterial representa un beneficio adicional especialmente relevante durante esta etapa.

La vitamina K2 actúa sobre mecanismos estructurales —como la densidad ósea y la calcificación arterial— que evolucionan lentamente en el organismo. Los efectos medibles sobre la densidad mineral ósea suelen aparecer después de 6 a 12 meses de suplementación continuada, como muestra el estudio de Knapen et al. (2013), realizado durante 3 años. A diferencia de algunos complementos que se toman durante periodos cortos, la vitamina K2 se plantea como una suplementación continuada a largo plazo, especialmente cuando el objetivo es cuidar la salud ósea y cardiovascular. Su buen perfil de seguridad —excepto en caso de contraindicaciones relacionadas con anticoagulantes antagonistas de la vitamina K (AVK)— permite mantener su consumo durante periodos prolongados sin riesgo de acumulación.