El azafrán es la especia más cara del mundo por peso. También es una de las plantas más estudiadas por sus posibles efectos sobre el estado de ánimo, el sueño y la ansiedad.
Durante la menopausia, etapa en la que estas tres dimensiones pueden verse alteradas por los cambios hormonales, el interés científico por el azafrán resulta especialmente relevante.
Pero no todos los azafranes son iguales ni todos los estudios utilizan los mismos extractos. Esto es lo que dice realmente la ciencia, con sus resultados, matices y limitaciones.
¿Qué es el azafrán?
El azafrán es una especia obtenida a partir de los estigmas secos de la flor Crocus sativus.
Se necesitan aproximadamente 150.000 flores para producir un kilogramo de azafrán, lo que explica su elevado precio y la frecuencia de los fraudes en el mercado [1]. Su cultivo es ancestral y se concentra principalmente en Irán, uno de los principales productores mundiales.
Composición y principios activos
El azafrán contiene más de 150 compuestos.
Tres principios activos concentran gran parte de su interés biológico. La crocina es el pigmento carotenoide rojo característico del azafrán. Se ha estudiado por su interacción con diferentes vías neuroquímicas y por sus propiedades antioxidantes [2].
El safranal es el compuesto volátil responsable del característico aroma del azafrán. También se estudia por su posible papel en mecanismos relacionados con el sueño y el estado de ánimo [3].
La picrocrocina, precursora del safranal, contribuye al característico sabor amargo del azafrán.
La biodisponibilidad de los diferentes compuestos del azafrán puede variar, lo que explica el interés de utilizar extractos estandarizados que permitan garantizar una concentración precisa y reproducible de principios activos [2].

¿Por qué interesa el azafrán en la investigación sobre la menopausia?
El azafrán despierta interés en la investigación sobre la menopausia por una razón concreta.
Durante la transición menopáusica, los cambios en los niveles de estrógenos interactúan con sistemas neuroquímicos implicados en el estado de ánimo, el sueño y la termorregulación [4]. Algunos compuestos del azafrán también se estudian por su acción sobre estas vías, sin ejercer una acción hormonal directa. Este mecanismo no hormonal explica parte del interés del azafrán para las mujeres que buscan un enfoque sin fitoestrógenos.
En las últimas décadas se han publicado numerosos ensayos clínicos sobre el azafrán, especialmente en ámbitos relacionados con el estado de ánimo, el estrés y el sueño [3].
¿Cómo actúa el azafrán sobre los síntomas de la menopausia?
Los posibles efectos del azafrán sobre determinados síntomas de la menopausia se estudian a través de varias vías biológicas complementarias.
Acción sobre las vías serotoninérgicas y el estado de ánimo
Algunos compuestos del azafrán pueden interactuar con las vías relacionadas con la serotonina en el cerebro.
La crocina y el safranal se han estudiado por sus posibles efectos sobre los sistemas serotoninérgicos y otros neurotransmisores relacionados con el estado de ánimo [3]. También se han investigado sus interacciones con la dopamina y la noradrenalina, implicadas en procesos como la motivación y la respuesta al estrés [1].
Durante la transición menopáusica, los cambios hormonales pueden influir en estos sistemas neuroquímicos. Esta interacción podría explicar parte de los efectos observados del azafrán sobre el estado de ánimo y determinados síntomas emocionales.
Acción sobre el sueño y la ansiedad
El azafrán también se ha estudiado por su posible interés para mejorar determinados parámetros relacionados con el sueño y el bienestar emocional.
Las crocinas presentan propiedades antioxidantes y participan en diferentes mecanismos biológicos que podrían estar relacionados con la regulación del sueño [5].
El safranal también se ha estudiado por sus efectos sobre el sistema nervioso y los mecanismos relacionados con el sueño y la relajación [5]. Algunos trabajos han evaluado asimismo la relación entre determinados extractos de azafrán, el estrés y el cortisol [6].
Estos resultados son interesantes, aunque los mecanismos precisos y su relevancia clínica todavía requieren más investigación.
Acción sobre los sofocos
La acción del azafrán sobre los sofocos está menos documentada que sus efectos sobre el estado de ánimo o el sueño.
Los sofocos están relacionados con alteraciones de los mecanismos de termorregulación durante la transición menopáusica. Dado que la serotonina participa en estos mecanismos, se ha planteado la hipótesis de que la acción del azafrán sobre las vías serotoninérgicas podría contribuir a determinados efectos observados sobre los síntomas vasomotores [5]. Sin embargo, los datos disponibles siguen siendo limitados.
Punto científico: Un estudio realizado en 56 mujeres posmenopáusicas con síntomas depresivos leves o moderados evaluó una suplementación con 15 mg de azafrán dos veces al día durante seis semanas y observó mejoras en determinados parámetros en comparación con el placebo [5].
Lo que muestran realmente los estudios clínicos
Los datos clínicos sobre el azafrán y la menopausia son prometedores, pero deben interpretarse con precisión.
Un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo evaluó una suplementación de 28 mg al día durante 12 semanas en mujeres perimenopáusicas y observó mejoras en determinados síntomas psicológicos en comparación con el placebo [4]. Otros ensayos clínicos también han estudiado el efecto del azafrán sobre la calidad del sueño utilizando herramientas como el Pittsburgh Sleep Quality Index (PSQI) [6].
En 2025, un ensayo aleatorizado y doble ciego realizado en 165 adultos con insomnio moderado evaluó durante doce semanas el efecto del extracto Safr'Inside™ sobre la calidad del sueño. El estudio fue publicado en Sleep Medicine: X (Schuster et al., 2025) [7].
Las limitaciones que hay que conocer: muchos de los estudios disponibles incluyen muestras relativamente pequeñas y periodos de seguimiento de pocas semanas o meses. Además, no todos se han realizado específicamente en mujeres menopáusicas ni utilizan el mismo extracto de azafrán. Los efectos sobre los sofocos están menos documentados que los relacionados con el estado de ánimo y el sueño. El azafrán es un complemento alimenticio y no sustituye un tratamiento médico cuando los síntomas son importantes.
A tener en cuenta: el azafrán dispone de datos clínicos interesantes sobre el estado de ánimo, la ansiedad y el sueño. Sin embargo, la evidencia específicamente relacionada con todos los síntomas de la menopausia sigue siendo más limitada, especialmente en el caso de los sofocos.
¿Cuál es el mejor azafrán para la menopausia?
La calidad del extracto de azafrán es tan importante como la cantidad utilizada.
¿Por qué es determinante la calidad del extracto?
El azafrán utilizado en cocina y los extractos empleados en complementos alimenticios no son equivalentes.
En el azafrán culinario, la cantidad de crocinas, safranal y otros compuestos puede variar considerablemente. Además, la calidad del azafrán comercial depende de numerosos factores, como el origen, la parte de la planta utilizada y los métodos de transformación [1]. Un extracto estandarizado permite garantizar una concentración más precisa y reproducible de determinados principios activos.
En los estudios clínicos se han utilizado diferentes dosis y extractos, con frecuencia en cantidades de alrededor de 30 mg al día. Por ello, no debe considerarse que exista una dosis universal aplicable a todos los extractos de azafrán [3].
Extracto Activ'Inside®: un azafrán estandarizado y evaluado clínicamente
Safr'Inside™ es un extracto de azafrán desarrollado por Activ'Inside, una empresa francesa especializada en ingredientes nutracéuticos.
Su tecnología de encapsulación está diseñada para preservar diferentes compuestos del azafrán, incluidos determinados compuestos volátiles como el safranal [6]. El extracto ha sido objeto de estudios clínicos en diferentes ámbitos relacionados con el bienestar, el estrés y el sueño.
Este es el extracto que hemos incorporado a nuestra fórmula Argalys Menopausia, junto con bisglicinato de magnesio, L-teanina, fenogreco y vitaminas B6, B12, D3 y E.
¿Cómo tomar azafrán durante la menopausia?
La dosis y la duración dependen principalmente del extracto utilizado.
En diferentes estudios clínicos se han utilizado dosis de aproximadamente 15 a 30 mg al día de extractos estandarizados, administradas en una o dos tomas [3]. Los protocolos y la duración varían según el extracto y el objetivo estudiado. Por ello, es importante seguir la dosis indicada por el fabricante del complemento alimenticio.
El azafrán puede encontrarse en fórmulas que también contienen otros ingredientes, como magnesio o L-teanina, destinados a complementar el enfoque nutricional durante la menopausia.
¿Cuáles son los efectos secundarios del azafrán?
Los extractos de azafrán utilizados en las dosis habituales de los complementos alimenticios suelen presentar una buena tolerancia en los estudios clínicos disponibles.
En algunos estudios se han descrito efectos adversos leves, especialmente molestias digestivas, náuseas o sequedad bucal [3]. Las dosis muy elevadas de azafrán no son comparables con las cantidades utilizadas habitualmente en complementos alimenticios y pueden presentar riesgos.
El azafrán está desaconsejado durante el embarazo en dosis elevadas o concentradas. En caso de tratamiento médico, especialmente con anticoagulantes o determinados medicamentos que actúan sobre el sistema nervioso, es recomendable consultar a un profesional sanitario antes de iniciar una suplementación.
Lo que debes recordar sobre el azafrán y la menopausia
El azafrán es una de las plantas estudiadas por su posible interés para apoyar el equilibrio emocional, el sueño y determinados síntomas asociados a la menopausia, mediante mecanismos que no implican una acción hormonal directa.
Los resultados dependen del extracto utilizado, de su estandarización y de la dosis. Elegir un extracto clínicamente evaluado como Safr'Inside™ permite utilizar un ingrediente cuya composición y efectos han sido estudiados en condiciones controladas. Sus posibles beneficios deben integrarse en un enfoque global que incluya un estilo de vida adecuado, un sueño de calidad y una suplementación adaptada a las necesidades individuales.
Bibliografía
[1] Jolly Mama. Bienfaits Safran : Bien-être émotionnel, Ménopause & Post-partum. Disponible sur : jollymama.com. Tradition Nature. Synthèse des recherches récentes sur le safran. Août 2025.
[2] Tradition Nature, op. cit. [1]. Biodisponibilité crocine 18-22 % : études pharmacocinétiques récentes.
[3] Inolab. Safran et humeur : ce que la science dit vraiment sur ses effets. Mai 2026. Disponible sur : laboratoire-inolab.com. Delicure. Safran : études scientifiques et bienfaits prouvés. Juin 2026. Miumlab. Le safran : pourquoi cette épice fascine les chercheurs. Avril 2026.
[4] Lopresti AL, Smith SJ. The effects of a saffron extract (affron®) on menopausal symptoms in women during perimenopause: a randomised, double-blind, placebo-controlled study. Journal of Menopausal Medicine. 2021;27(2):66-78. doi:10.6118/jmm.21002. Vitabase. Relation : Ménopause et safran. Essai 28 mg/jour, 12 semaines.
[5] Compagnie des sens. Le Safran peut-il être utile au cours de la ménopause ? Données sur bouffées de chaleur et mécanisme ISRS. Tóth et al. 2018. Étude 56 femmes ménopausées, 15 mg matin et soir, 6 semaines.
[6] Activinside.com. Safr'Inside™ : extrait de safran breveté. Données sur cortisol, axe HPA, 10 fois plus de safranal. Juillet 2025. Ogaenics. Safr'Inside™ : ce que disent les études scientifiques. Avril 2026.
[7] Schuster J, Mundhenke C, Nordsieck H, Pouchieu C, Pourtau L, Hahn A. Effect of a saffron extract on sleep quality in adults with moderate insomnia: A decentralized, randomized, double-blind, placebo-controlled trial. Sleep Medicine: X. 2025;10:100147. doi:10.1016/j.sleepx.2025.100147






